domingo, 11 de mayo de 2008

Le Corbusier

Charles Edouard Jeanneret nació el 6 de Octubre de 1887 en La Chaux-de-Fonds (Suiza), donde estudió artes y oficios. A los veintinueve años se trasladó a París adoptando el seudónimo de Le Corbusier, allí trabajó en el estudio de Auguste Perret, arquitecto pionero en la construcción mediante hormigón armado. Después viajó a Alemania para estudiar las tendencias arquitectónicas de ese país y conoció a Mies van der Rohe y a Walter Gropius.

Una de sus principales aportaciones, es su particular definición de la casa como una máquina de habitar, en consonancia con los avances industriales que se estaban produciendo en aquel tiempo.
"Es necesario actuar contra la vivienda antigua, que empleaba mal el espacio. Hace falta considerar la vivienda como una máquina para habitar o como un objeto útil".

Le Corbusier fue también un teórico de la arquitectura. Algunos de sus escritos más destacados son: "Los tres establecimientos humanos", "Cuando las catedrales eran blancas" o "Hacia una arquitectura". En ellos recoge los cinco puntos básicos que resumen toda su obra:

Los pilares: el edificio descansa sobre columnas, así la casa queda libre y aislada del suelo, eliminándose las humedades y los locales oscuros. El espacio de la planta baja queda libre en su mayoría.

Los techos-jardín: las cubiertas, planas, se aprovechan para jardín, solarium o piscina.

La planta libre: al sustentar el edificio por una estructura de pilares de hormigón armado y eliminar los muros de carga, el espacio interior permite cualquier distribución interior. Esto posibilita que cada piso pueda ser distribuido de forma independiente.

La fachada libre: la fachada queda libre de elementos estructurales, de forma que puede diseñarse sin condicionamientos.

La ventana longitudinal: al perder el muro su función sustentante se pueden diseñar grandes ventanas alargadas para conseguir una mayor iluminación natural.
Gracias a la tecnología moderna y al hormigón armado es posible sostener una construcción sobre pilares delgados, realizar una cubierta plana, disponer una planta libre de gruesos muros estructurales y abrir ventanas de la longitud deseada.

Posteriormente formuló otro principio en "El Modulor". Es un compendio donde intenta establecer las proporciones válidas para los edificios y los objetos de uso. Es una especie de módulo constructivo, de medida universal, aplicable a la arquitectura y a la mecánica, que parte de las dimensiones de la figura humana (medida de pie y con el brazo levantado) y de sus relaciones con el espacio del ambiente doméstico y urbano. Recupera la dimensión humana convirtiendo al hombre en el centro de la creación.

Principales obras de Le Corbusier

Villa de Garches (1927).
Sigue la estética racionalista de la proporción aplicando sus trazados reguladores. Las formas están al servicio del establecimiento de volúmenes armoniosos y quedan desprovistas de todo lo decorativo.





























Villa Saboya (1930), en Poissy (Francia).

La Villa Saboya recoge los cinco puntos básicos de Le Corbusier. Es uno de los mejores ejemplos del racionalismo debido al funcionalismo, a la gran simplicidad de formas, a los volúmenes elementales y a sus exactas proporciones.
La casa se apoya sobre pilotes. En la planta baja, de pared curva, se ubican el garaje, las habitaciones para el servicio y un vestíbulo, del que parten una escalera y una gran rampa que son la columna vertebral de todo el edificio.
La vivienda se sitúa en tres de los lados del piso superior y consta de un gran salón y tres habitaciones con servicios. El cuarto lado, que va desde la fachada hasta la rampa está ocupado por una gran terraza. Le Corbusier dijo refiriéndose a la terraza: "el verdadero jardín de la casa no estará en el suelo, sino elevado tres metros y medio: éste será el jardín colgante, desde donde podrá contemplarse todo el paisaje, mucho mejor que desde abajo.

Desde la terraza-jardín, siguiendo la rampa, se accede a la cubierta, donde está el solarium.








La Unidad de Habitación en Marsella (1947)


Fue un encargo del gobierno para dar vivienda a las familias obreras al finalizar la Segunda Guerra Mundial. Es el mejor ejemplo de sus teorías sobre la humanización de la arquitectura. Levanta un bloque urbano que se basta a sí mismo como ciudad, proporcionando todas las necesidades elementales a sus usuarios.
Se eleva sobre pilares y las plantas libres permiten distribuciones internas variadas.
Tras la Segunda Guerra Mundial Le Corbusier abandona el purismo geométrico y se acerca al organicismo, huyendo de la monotonía en la que había caído el racionalismo. Bajo estos presupuestos hace la Iglesia de Rondchamp.


Iglesia de peregrinación de Notre-Dame du Haut en Ronchamp (1952, Francia).

La iglesia se eleva en lo alto de una colina, antiguo lugar de peregrinación. Su planta es irregular. El exterior, de gruesos muros blancos curvados e inclinados ligeramente, forma un volumen compacto, escultórico, rematado por una enorme cubierta. No existe una fachada principal ya que se junta la visión de frente y de perfil.
En el interior crea un ambiente religioso muy intimista matizando las luces, perforándolas en un muro de forma asimétrica.

2 comentarios:

J. Mauro dijo...

Muy buena la nota!!!!!

Anónimo dijo...

Saludos.
recomendación:corregir columna izquierda, algunas faltas ortograficas
De nada, y hasta luego.